Los “Ciudadanos Científicos” de Peñascal colaboran en el mapa mundial de la descomposición de la materia orgánica.

Un grupo de estudiantes de carpintería de está colaborando con un experimento científico que pretende construir un mapa mundial de la descomposición de la materia orgánica.Nueva imagen

Las plantas retiran dióxido de carbono de la atmósfera en forma de CO 2 durante la fotosíntesis, y lo utilizan para construir con él sus troncos, raíces y hojas. Cuando las hojas mueren y se desprenden de las ramas, los microorganismos que viven en el suelo las usan como alimento. La tasa de descomposición de la materia orgánica del suelo depende en buena parte la concentración de dióxido de carbono que encontraremos en la atmósfera, con las bien conocidas consecuencias para el clima terrestre.

Desde hace tiempo, se sabe que en cada lugar del planeta esta tasa de descomposición es diferente y que depende por una parte de la calidad biológica del suelo y, por otra, del clima local (temperatura y precipitación), siendo bastante complicado separar la incidencia de cada uno de los dos factores (suelo/clima) por separado.

El trabajo en el que han participado los alumnos está basado en un sistema del científico en Biología Joost Keuskamp (Universidad de Utrecht). Se trata de elaborar un mapa mundial con un método sencillo, ingenioso y muy barato de estimar estas tasas de descomposición. Por medio de una acción tan simple como enterrar en el suelo bolsas de té de diferente calidad. Las bolsas solamente han de ser pesadas antes y después del periodo de enterramiento, que dura tres meses.

El experimento ha sido realizado en colaboración con CREAF, Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals y estamos a la espera de las conclusiones ya que todavía no se han podido reunir todas las conclusiones de los todos los centros. Junto con esta parte parte práctica CREAF envió documentación teórica para trabajar en clase y que entendiéramos como afecta el clima a la descomposición de la materia.

Seguiremos informando